para el cultivo de la viña, cuando a finales del siglo XIX, la filoxera arrasó Francia, algunos bodegueros de aquel país se fijaron en esta zona para producir, e incluso uno de ellos, Francisco Lalanne se instaló allí y fundó una bodega que ahí sigue. En los años sesenta, al calor del movimiento cooperativo los pequeños viticultores de la zona se creó la Cooperativa del Somontano del Sobrarbe, que con el tiempo se convertiría en Bodegas Pirineos. En 2007 pasó a formar parte de Barbadillo.
